Una buena entrevista comienza antes de encender la grabadora
- José D. Ruiz R.
- hace 2 días
- 2 min de lectura
Categoría: Investigación educativa
La entrevista semiestructurada permite conocer experiencias, opiniones y significados mediante una conversación orientada por preguntas previamente preparadas.
Su flexibilidad no significa improvisación. Una guía deficiente puede producir respuestas superficiales, repetitivas o alejadas del problema de investigación.

Antes de redactar las preguntas
Primero debes comprobar que la entrevista sea adecuada para tu propósito.
Resulta útil cuando necesitas comprender:
Experiencias personales.
Percepciones sobre una situación.
Decisiones y prácticas.
Significados atribuidos a un fenómeno.
Procesos que no pueden observarse directamente.
Si solamente necesitas contar respuestas o conocer datos concretos de muchas personas, quizá un cuestionario sea más pertinente.
Características de una buena pregunta
Las preguntas deben ser:
Claras.
Abiertas.
Relacionadas con los objetivos.
Comprensibles para las personas participantes.
Neutrales, sin sugerir una respuesta.
Capaces de producir descripciones o ejemplos.
Evita preguntar:
¿Considera que la falta de apoyo directivo perjudica su práctica?
La redacción presupone que existe falta de apoyo y que sus consecuencias son negativas.
Una opción más abierta sería:
¿Cómo describiría el acompañamiento que recibe para desarrollar su práctica docente?
Después puedes profundizar:
¿Podría darme un ejemplo?
¿Qué ocurrió en esa situación?
¿Cómo tomó esa decisión?
¿Qué significado tuvo para usted?
¿Hubo alguna experiencia diferente?
Organiza la conversación
Una guía puede comenzar con preguntas sencillas y avanzar hacia asuntos más específicos.
No conviene incluir demasiadas preguntas. Es preferible contar con cuestiones relevantes y utilizar preguntas de seguimiento cuando sea necesario.
Antes de la aplicación definitiva:
Solicita la revisión de una persona experta.
Realiza una entrevista piloto.
Comprueba la duración.
Identifica preguntas repetidas.
Revisa si alguna genera confusión.
Verifica el funcionamiento de la grabación.
Prepara el consentimiento informado.
La calidad de los resultados depende, en buena medida, de la preparación del instrumento y de la capacidad para escuchar sin apresurar, juzgar o completar las respuestas.
Referencia
Kallio, H., Pietilä, A. M., Johnson, M., y Kangasniemi, M. (2016). Systematic methodological review: Developing a framework for a qualitative semi-structured interview guide. Journal of Advanced Nursing, 72(12), 2954–2965. https://doi.org/10.1111/jan.13031




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