Antes de aplicar tu cuestionario, ponlo a prueba.
- Centro de Investigación y Desarrollo Educativo
- hace 3 días
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Categoría: Investigación educativa
Elaborar un cuestionario no consiste únicamente en escribir varias preguntas y compartirlas mediante un formulario.

Una pregunta confusa, dos opciones que significan casi lo mismo o una escala mal construida pueden producir respuestas difíciles de interpretar. Si el instrumento tiene problemas, aumentar el número de participantes no corregirá los datos obtenidos.
Por ello, antes de realizar la aplicación definitiva, es necesario revisar y probar el cuestionario.
¿Qué debes hacer?
1. Define qué quieres conocer
Cada pregunta debe relacionarse con el problema, los objetivos o las categorías de análisis. Evita incluir reactivos solamente porque parecen interesantes.
2. Revisa investigaciones anteriores
Es posible que ya exista un instrumento relacionado con el concepto que deseas estudiar. Antes de crear uno desde cero, revisa si puede utilizarse o adaptarse responsablemente.
3. Utiliza un lenguaje comprensible
Redacta preguntas breves y evita términos ambiguos. Cada reactivo debe abordar una sola idea.
Por ejemplo, la pregunta “¿Las clases son interesantes y fáciles?” combina dos aspectos distintos. Una clase podría resultar interesante, pero no necesariamente fácil.
4. Solicita la revisión de personas expertas
La valoración de especialistas ayuda a identificar si los reactivos son claros, pertinentes y suficientes para estudiar el tema.
5. Pregunta cómo interpretan los reactivos
Solicita a personas semejantes a tus futuros participantes que expliquen qué entendieron y cómo eligieron sus respuestas. Esto permite detectar interpretaciones diferentes a las esperadas.
6. Realiza una prueba piloto
Aplica el cuestionario a un grupo pequeño con características similares a la población definitiva. Observa:
Cuánto tiempo necesitan para responder.
Qué preguntas generan dudas.
Si alguna opción de respuesta hace falta.
Si existen reactivos repetitivos.
Si el orden resulta comprensible.
Si hay preguntas que todas las personas contestan de la misma manera.
7. Corrige antes de la aplicación final
La prueba piloto no es un simple requisito para mencionar en la metodología. Sus resultados deben utilizarse para modificar, eliminar u organizar los reactivos.
Un cuestionario visualmente atractivo puede seguir siendo un instrumento deficiente. La calidad se encuentra en la relación entre lo que se desea investigar, lo que se pregunta y la manera en que las personas interpretan cada reactivo.
Probar el instrumento antes de aplicarlo permite recopilar información más clara y obtener conclusiones mejor fundamentadas.
Referencia
Artino, A. R., Jr., La Rochelle, J. S., Dezee, K. J., y Gehlbach, H. (2014). Developing questionnaires for educational research: AMEE Guide No. 87. Medical Teacher, 36(6), 463–474. https://doi.org/10.3109/0142159X.2014.889814




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